Para quien tiene el negocio
¿Tu negocio sale peor de lo que esperabas?
Si has llegado aquí desde tu propia ficha será porque algo no cuadraba. La web que tarda, el teléfono que no aparece, un puesto más abajo del que creías. Casi todo eso tiene arreglo, y buena parte ni siquiera hace falta que la haga yo.
Investigado y comprobado por Sergio Lepone, consultor SEO
Llevo años arreglando webs de negocios pequeños y casi nunca es lo que la gente se teme. Suele ser un teléfono que no está donde se ve.
Verificado el 2/9/2026 · Corregir estos datos
Qué hago
- Mirar qué te está pasando y contártelo
- Lo primero es abrir tu web y tu ficha con calma y decirte qué encuentro. Si lo que falla se arregla en una tarde y puedes hacerlo tú, te explico cómo se hace. Si no tiene arreglo fácil, también te lo digo.
- Arreglar la web que ya tienes
- Casi nunca hace falta rehacerla entera. Que abra rápido, que se lea bien desde el móvil, que el teléfono y el horario estén donde se ven, y que en los primeros segundos se entienda a qué te dedicas y dónde estás.
- Que aparezcas cuando te buscan
- Salir cuando alguien busca lo que haces en tu ciudad. Es trabajo de meses y de constancia. Quien te prometa el primer puesto en dos semanas te está vendiendo algo que no puede cumplir.
- Que te nombren también las IA
- Cada vez más gente pregunta a un asistente en vez de buscar. Para que ahí te nombren, lo que cuentas de tu negocio tiene que estar publicado de forma que una máquina lo pueda leer y citar. Es otro trabajo y es reciente.
Qué no hago
Esto filtra mejor que cualquier argumento de venta, y si ya te has quemado con alguien es probablemente lo que más te interese leer.
- Vender puestos en las clasificaciones de este directorio, ni aquí ni por debajo.
- Prometerte una posición concreta en una fecha concreta. Eso no lo puede cumplir nadie.
- Atarte a una permanencia larga para que no te vayas.
- Cobrarte una web nueva cuando la que tienes se arregla.
- Comprar enlaces ni reseñas, ni nada que un día te estalle en la cara.
Cómo empezamos
Me escribes contando qué negocio tienes y qué te preocupa. Miro tu web y cómo se te encuentra, y te contesto con lo que he visto, lo que está bien, lo que no y qué haría yo. Ese primer vistazo no cuesta nada y no compromete a nada.
Si de ahí sale un trabajo, te digo qué incluye y cuánto vale antes de empezar. Y si creo que no me necesitas, te lo digo igual, que es más barato para los dos.
Trabajo de lunes a viernes y contesto en un día o dos, no al momento. Si me escribes un sábado, verás la respuesta el lunes.